Las bases de datos son un componente crítico para la mayoría de las aplicaciones que solemos construir. Históricamente se han administrado con herramientas y/o procesos distintos a las que se utilizan para el desarrollo de software. Esto, en mayor o menor medida, siempre ha sido un problema en el ciclo de vida de una aplicación.
Durante la construcción de una aplicación, un desarrollador se encuentra más de una vez con la situación de tener que hacer cambios en la base de datos por alguna modificación que se realiza en el código. Obviamente que la importancia de esta situación cambia significativamente si la aplicación ya está implementada en un entorno productivo.
Soluciones a estos problemas las hay de las más variadas, desde las menos elegantes hasta las que más se asemejan a algo organizado, simple, prolijo y eficiente.

Con la instalación de Sql Server (no el express), tenemos la posibilidad de instalar un conjunto de herramientas para el monitoreo y optimización de nuestro motor de base de datos. El nombre de global de estas herramientas es performance tools. En este post, se mostrarán las características de Database Engine Tuning Advisor (para la optimización de queries) y de SQL Server Profiler.